
Ahora que se vino el verano y las vacaciones y que algunos afortunados vamos a tener mucho tiempo libre hasta febrero, está bueno tener a mano páginas como ésta: películas de culto.
Primera entrega:
Hoy al mediodía pasaron en el noticiero de telefé el derretimiento de los glaciares en Bolivia e informaron que los habitantes de La Paz se van a quedar sin agua muy pronto de no revertirse la situación, algo que generó debates y paranioas varias (sobre el fin del mundo) en el almuerzo, que disminuyeron en la medida en que la culpa de todo la contaminación y el calentamiento global se volcó sobre las espaldas de los gobiernos locales y mundiales (teniendo en cuenta la cumbre sobre el cambio climático en Copenhague) . Así de fácil es lavarse las manos y seguir como si nada. ¡Qué bueno que la culpa siempre puede ser de otros!
La protohermana preferida del hijo limó con lo de las pestes, y su humana paciencia, como la nuestra, está largando chispas mientras se desgarra.
Con la llegada de las recepciones y de la prohibición de las canillas libres y cualquier vestigio de alcohol en las recepciones y fiestas de estudiantes de Posaá, llegan los "mega operativos" de control de alcoholemia con las correspondientes "contribuciones" de los conductores en el caso de ser pescados y quere safar del tema. Estan avisados.
Después del quilombo del recital de Viejas Locas llegan las repercusiones: la muerte de un joven por los golpes recibidos de parte de la policía en los disturbios afuera del estadio de Velez y la investigación a las empresas fantasmas que organizaron el evento.
Hace unos días frescos en pleno diciembre, se nubla de la nada y llueve de golpe, de la extrema sequía pasamos a las inundaciones y tormentas tipo tornados que se llevan los techos a la mierda. Los árboles florecen fuera de época como si estuvieran desorientados -es cuestión de recordar los mangos en invierno, no más para tener una idea-, los glaciares se derriten y aumenta el nivel del mar, cada vez hay más gente, más autos y menos lugares habitables en el mundo, se habla compulsivamente de la falta de agua y de la futura guerra por ella, de los desatres naturales y el fin del mundo -hay que ver las largas colas en el cine de Posaá para ver 2012-. Como para nombrar solamente algunas de las cosas que se vienen dando. Cosas (o sucesos) que la gente reduce a una expresión muy simple, exclamativa, de pocas palabras: che... ¡qué loco el tiempo! ¿no?
A esta altura del año uno ya está harto de todo lo que hizo, probó y escuchó en el año, así que comienza a buscar cosas nuevas, a querer vivir nuevas aventuras, a sentir nuevas sensaciones. Encontrar algo emocionante que hacer para desenchufarse de la mierda que se fue acumulando después de más o menos de 300 días (?) de tedio producido por el trabajo, el estudio, la paternidad/maternidad y las obligaciones conyugales en general (cualquiera tiene obligaciones, no?). Por eso proponemos escuchar este carrusel de sensualidad, estupidez, suspicacia, realidad, crudeza irónica y rock and roll medio sucio, garajudo y mexicano. Ideal para incentivar el mojo.
Imagen robada de otra vitácora debido a que nos movió algo en lo profundo de nuestros seres, nos llamó la atención desde nuestro rol de tutores justo ahora que estamos planteándonos la posibilidad de tener una nena: ¿será que la hija boba va a ser así?.