Gaby, Fofo y Miliqui son nombres que poco pueden significar para las nuevas generaciones de Internet y Marcelo Tinell. Para los niños seguramente no significan absolutamente nada. Estos payasos, al igual que otros, se dedicaron a lavar el cerebro de millones de niños e inculcar concepciones propias del totalitarismos Franquista. Dicen que Franco les escribía las letras y se juntaban con Fofo para ponerle música. En las canciones podemos ver modelos que reprimen a la mujer al ámbito doméstico (algo que hacen las publicidades actualmente) y exaltan el catolicismo.
